LA POESÍA: ASUNTO QUE NOS MULTIPLICA

domingo, 10 de octubre de 2010

Una tarde de espera

Son las siete en catedral,
como aquellas tardes las hojas vuelven al árbol
y las oímos,
las oyen nuestras manos en el lazo apretado donde anidan
tu silencio y mi silencio.

Juntos, como ayer y mañana, hoy busco los pájaros
repetidos. Y el reloj catedral
con puntual etiqueta espera por la novia,
las arrugas se multiplican a la sombra de estos ojos,
no los tuyos ni los nuestros
sino aquellos que cantan colgados de las ramas.
Debajo, las verdes plumas
lucen pálidas. Son parvadas de hojarasca,
secas patas de colibríes olvidados
cansadas por no arder.

Otra vez el silencio,
la soledad en la mano sola.
Y el nudo de ojos cada vez más otoño picotea el vacío
odiando el nido,
el polvo gris silba en los cabellos y la banca angustiada
espera, anciana espera, vuelta polvo espera.
Negras campanadas resbalan en latidos,
son las siete en catedral.

Martín Guerrero Ortega

No hay comentarios:

Publicar un comentario