LA POESÍA: ASUNTO QUE NOS MULTIPLICA

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Círculos

Nacimiento
Nací con doce inviernos sobre la hoja nívea
donde el húmedo adobe
olía fresco manzano;
nací sin tinta ni tintero ni versos;
la música del alma vino por caminos fríos de soledad
y cerró la puerta de espinos;
yo la busco cada noche
con mi sangre dolorosa de fruta:
lluvioso,
mojado en la lluvia de letras.
Niñez
En las calles descalzas
llora un niño,
no vienen trenes a despertar su estación
ni dragones en el humo que se aleja,
sólo una gota de miedo
vacía, descompuesta
para llenarse de polvo virgen.
Adolescencia
Una explosión de pájaros cincela el musgo,
queda un sabor amargo
de luto nocturno o desencanto;
marchan los gorjeos,
los picos buscan atavíos de nube
y atrás queda el orificio, la ventana con sus fuegos
a punto de incendiar las geografías.
Adultez
Los inviernos reposan blancos en la silla coja,
nieva sobre la mesa,
se afligen musarañas en la casa sitiada;
las calles lloran,
sus lágrimas son balas que muerden huesos distraídos
y los perros en las esquinas
ladran por el sueño de la noche larga;
otra vez lluvioso cierro la puerta:
la oscuridad viene de afuera.

Martín Guerrero Ortega

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